Quien se queda desempleado tiene derecho a recibir dietas del seguro de desempleo. Pero este derecho está sujeto a condiciones estrictas. Un pequeño error, una cita perdida o una documentación confusa de los esfuerzos propios, y el RAV impondrá inmediatamente los denominados días de suspensión. Esto significa: no recibirás dinero por esos días. Esto puede suponer rápidamente la pérdida de cientos o incluso miles de francos. Por eso es muy importante saber cómo evitar los días de suspensión desde el principio.
Las causas más frecuentes de los días de suspensión del RAV
Los días de suspensión no se distribuyen de forma arbitraria, sino que se basan en la Ley del Seguro de Desempleo (AVIG). Por lo general, se trata de "desempleo autoinfligido" o "esfuerzos personales insuficientes para trabajar". Estos son los escollos clásicos:
- Dimisión propia sin una solución posterior: Si renuncias a tu trabajo tú mismo sin tener un nuevo puesto a la vista, casi siempre recibirás días de suspensión, a menudo hasta 60 días. El RAV asume que tú mismo causaste tu desempleo.
- Insuficientes solicitudes de empleo: Cada mes debes demostrarle al RAV que estás buscando trabajo activamente. Por lo general, esto supone entre 8 y 12 solicitudes al mes. Si presentas menos, corres el riesgo de recibir una sanción.
- Plazos incumplidos: Debes presentar el comprobante de tus esfuerzos personales de trabajo al RAV a más tardar el quinto día del mes siguiente. Si te retrasas tan solo un día, habrá días de suspensión inmediatamente. Lo mismo se aplica si no te presentas a una entrevista de asesoramiento sin excusa.
- Rechazar un empleo razonable: Si tu asesor del RAV te asigna un puesto, debes solicitarlo. Si lo rechazas o frustras intencionadamente la entrevista, será castigado con dureza.
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5 consejos para evitar con seguridad los días de suspensión
La buena noticia: con la estrategia adecuada y un poco de disciplina, las sanciones se pueden evitar fácilmente. Aquí tienes las reglas de comportamiento más importantes:
- Tener siempre una solución posterior: Nunca dimitas a ciegas. Búscate primero un trabajo nuevo. Si tienes que renunciar por problemas de salud o acoso, coméntalo antes con un médico y pide que te expida el certificado correspondiente.
- Tomarse en serio el seguimiento de las solicitudes: Anota inmediatamente para cada solicitud: fecha, empresa, persona de contacto, tipo de solicitud (correo electrónico, portal, espontánea) y el estado actual. No hay nada más tedioso que intentar recordar a final de mes todas las solicitudes de los últimos 30 días.
- Calidad sobre cantidad (pero cumpliendo el mínimo): No hagas solo solicitudes a ciegas. Lo ideal es una mezcla entre responder a vacantes, candidaturas espontáneas y mantener tu red de contactos. Pero asegúrate de alcanzar todos los meses el mínimo acordado con tu asesor.
- Comunícate con transparencia: Si estás enfermo y no puedes acudir a una cita, avisa enseguida por la mañana y consigue un certificado médico. La transparencia genera confianza.
- Enviar el formulario a tiempo: Acostúmbrate a rellenar el formulario sobre los esfuerzos de búsqueda de empleo el primer o segundo día del nuevo mes y a enviarlo a través de Job-Room. No lo dejes para el último momento.
Cómo PARAT te cubre las espaldas
La parte más irritante de las obligaciones del RAV es, sin duda, la documentación de las solicitudes. Aquí es donde se cometen la mayoría de los errores que dan lugar a los días de suspensión. Se olvida una fecha, se pierde un anuncio o se pasa por alto un plazo. Precisamente para este problema hemos desarrollado una solución.
Con el seguimiento RAV de PARAT, dispones de una herramienta que te quita de encima esta misma carga administrativa. Si creas una carta de motivación o un currículum con PARAT, la candidatura se registra automáticamente en tu panel de control. Al final del mes solo tienes que pulsar un botón y nuestro sistema te genera una exportación ZIP limpia. Esta contiene todos tus justificantes, PDFs y anuncios, formateados exactamente como exige tu asesor del RAV. De este modo, no volverás a incumplir ningún plazo y siempre contarás con pruebas exhaustivas de tus esfuerzos.
Conclusión
Los días de suspensión son innecesarios y duele mucho económicamente, sobre todo si dependes de las dietas (más información al respecto en nuestro artículo sobre Cálculo de dietas ALV). Tómate en serio las directrices del RAV, documenta tus esfuerzos de forma clara y cumple los plazos. Con la organización adecuada y herramientas modernas como PARAT, este ejercicio obligatorio se convierte en cuestión de pocos minutos al mes.


